lunes, 2 de abril de 2012

Ayer fui a tu casa, pero no encontré ningún rastro tuyo...
Pensé que a lo mejor lograría verte unos segundo, solo me bastaban unos segundos y sería feliz, pero no estabas. No podía ser feliz, me jodes la vida solo por eso, por no poder verte, ni hablarte, ni tocarte, ni siquiera estar a tu lado. El pecho me duele cada vez que te busco pero nunca estas, por eso, me he hartado de buscarte, ahora esperaré a que tú vengas a mi, y si no vienes aceptaré que no eres para mi.
No he vuelto a ir a tu casa porque... ¿para qué? Si nunca estas. Pero, aunque aún siga queriéndote más que a mi propia vida, no quiero volver a verte, porque no sabes lo que es sufrir en silencio, porque sé que tú no sientes lo mismo, pero no me hagas sufrir así...
Dicen que el primer amor nunca se olvida, pero a mi me gustaría que cuando sea mayor no recuerde este dolor y pueda decir que siempre fui feliz.
Lo único que puedo decir es que sufro, sufro mucho, pero prefiero sufrir y amar, que nunca haber amado...


2 comentarios: