Y saber que en aquellos momentos tan duros nadie está a tu lado, que lo único que tienes es tu alma destrozada y tu corazón hecho añicos.
Nunca pensé que una palabra jodiera tanto, que una puñetera sílaba se me clavara tanto en el corazón, ese simple NO, aquel que salió de aquellos labio que tanto deseaba.
Simplemente no hay mucho que hablar, más bien, no quiero hablar.

No hay comentarios:
Publicar un comentario