A ti, Diario, quise escribirte esta carta diciéndote que esta es una mierda de vida y que es mejor no existir.
Estoy harta de todo y de todos, todo aquella gente que no sabe por lo que estas pasando y aún así se burlan, te insultan y te humillan delante de quien sea, y lo peor es que los demás se creen lo que dicen, sin preocuparse de si es verdad o si no.
Los demás simplemente se ríen, y aunque digan que reírse es bueno y que da alegría, pero esas risas no son de esas, esas deberían tirarse a la basura,porque no valen nada. Esas son las sonrisas que sacan lágrimas de tristeza, aquella que solo hacen daño a los demás, aquella que nunca deberían verse.
En unos momentos críticos son lo que menos necesitas, pero la gente te sigue puteando la vida. En estos momentos son cuando la gente lo único que quiere es que se la trague la gente, total, nadie notaría su ausencia, ya que no son personas que destacan: no son las típicas graciosillas, no payasas, ni superdotadas, ni empollonas, simplemente no destacan, simplemente son normales, que solo quieren pasar de todo, no hacer nada, que no tienes ganas de andar, de no pasar por esas cosas, de no existir.
Este tratado sale del corazón, porque he pasado por eso y se lo que es, porque yo fui la que lloró por esas sonrisas, era yo la humillada y soy yo la que quiere desaparecer de este mundo.

Me gusta tu diario. Tiene corazón. Sabe sentir.
ResponderEliminarEstá lleno de vida, de futuro.
Sabes saborear el presente y aprender de él.
Hasta del sufrir se aprende. Y, en la soledad de tu propio desierto, lamiéndote las heridas, aprendes lo que es el perdón y el olvido de las penas.
Es bueno hundirse en la piscina; cuando se llega al fondo dar el zapatazo y emerger a la superficie para recoger nuevo aire.
Me gusta tu blog y me agrada que te guste el mío.
Un abrazo.
Olvido.
Muchisima gracias :)
EliminarUn beso